FIB 2018 – CRÓNICA (DOMINGO)

Ayer, domingo 22, fue la cuarta y última noche en el FIB 2018. Pero nadie iba a hacer pucheros con una alineación tan magnífica, incluyendo a Liam Gallagher, Madness, Shame, Justice, Bastille, Dorian, Wolf Alice, Parquet Courts, King Khan & The Shrines y un montón más de bandas.

Liam Gallagher, (ya… todo el mundo lo sabe ya, pero sí… de Manchester, Inglaterra) había sido cabeza de cartel y había tocado en Benicàssim innumerables veces, tanto con Oasis como con Beady Eye. El año pasado fue su primera vez como solista. En la edición de este año, FIB 2018, el Gallagher malo regresó a Benicàssim para reafirmar, como cabeza de cartel de la noche, que su álbum debut en solitario As You Were (2017) tiene no pocas razones de ser. Con sutiles diferencias en su setlist con respecto al del año pasado, la estrella -hace veinte años estrella del Britpop, hoy estrella del Rock ‘n’ Roll como rezaba la pancarta sobre el respaldo del teclado- comenzó una vez más con la canción de Oasis (reproducida en cinta) Fuckin’ in the Bushes, justo antes de que el cantante y su banda subieran al escenario para abrir el show con Rock ‘n’ Roll Star. El balance de las canciones de Oasis -nueve de catorce años- nos hizo preguntarnos si Liam está evolucionando, pero nadie parecía quejarse. Morning Glory, Some Might Say, Whatever y Supersonic hicieron cantar a la multitud en el escenario principal de una manera extremadamente entusiasta. Greedy Soul, Wall of Glass y Bold fueron elegidos entre las nuevas canciones. Esta última es una de sus propuestas más interesantes. Fue una pena que tuviera problemas para llegar a las notas altas al final de las frases. De todos modos, es una canción que causa escalofríos, sin importar que haya algunas dificultades que hagan que el ex vocalista de Oasis cambie algunas notas. Wonderwall y Live Forever -de una manera muy acústica y suave- fueron los mejores cierres para acercarse lentamente al final del set, en lugar de chocar contra él. A pesar de que el hermano pequeño de los Gallagher estuvo muy exigente -a veces malhumorado- por el sonido de sus monitores en el escenario, se veía cómodo con su pose de dolor lumbar, y maracas o panderetas siempre en mano.

La banda de pop ska formada en 1976 en Camden Town, Londres, Madness ofreció posiblemente el espectáculo más valioso de la noche. Cuando Graham “Suggs” McPherson comenzó a pronunciar la letra de One Step Beyond, todos sabíamos que estábamos a punto de presenciar algo realmente enorme y único. “Suggs” trajo al FIB 2018 éxitos como Embarrassment, The Prince, NW5, My Girl (después de una tormenta de luces LED que llovían desde el público, el Sr. McPherson se quejó con sarcasmo: “camarero… hay un LED en mi sopa”), Return of the Los Palmas 7 (en cuyo comienzo el cantante avisó: ‘Si estáis planeando besar a alguien, ahora es la oportunidad: chico-chica, chica-chico, chico-chico, chica-chica’), Shut Up, House of Fun, Baggy Trousers (Suggs pidió a todos los niños que se concentren en la escuela, el instituto y la universidad… para contrarrestar la letra de la canción), Our House y It Must Be Love (que supuso el cierre del repertorio principal , cuando nos advirtieron que ‘tenían que dejarnos regresar a nuestro universo’). En los bises, Madness y Night Boat to Cairo cerraron el concierto (tuvieron un descanso muy breve antes porque el público comenzaba a irse muy rápido… yendo al segundo escenario para la actuación de Wolf Alice, posiblemente). Mr. Apples fue la única canción en el setlist del último, duodécimo álbum, Can not Touch Us Now (2016). Lee Thompson (saxofón y mucho sentido del humor, que incluso llegó a tocar un solo de saxo “falso”, fingiendo que era él quien tocaba cuando en verdad era un músico de gira, para al final autodelatarse al dejar de soplar mientras el solo de saxo continuaba) y Mike Barson (teclados y pianos) hicieron un trabajo extraordinario. Y una última cosa, ¿sabías que tres de estas canciones mencionadas arriba son versiones? One Step Beyond y Madness son de Prince Buster. It Must Be Love, de Labi Siffre.

Uno de los mejores conciertos de la noche fue el de Shame. La banda de post-punk formada en el sur de Londres, Reino Unido, en 2014, presentó su primer LP, Songs of Praise (2018), lleno de ira y energía. Charlie Steen se atrevió hasta a dar un paseo sobre un público que tenía una sed de sangre enorme después de una apertura impresionante y poderosa con Dust On Trial, Concrete y One Rizla. El bajista Josh Finerty nunca dejaría de correr de un lado al otro del escenario, saltando contra los monitores del escenario o incluso dando volteretas. Estos chicos, que apenas tienen veinte años, están triunfando bastante y van a arrasarlo todo si continúan escribiendo canciones tan novedosas y teniendo tal actitud en el escenario.

Dorian, de Barcelona, presentó su séptimo LP, Justicia Universal, en el FIB 2018. Banda Indietronic y Electropop, liderada por Marc Gili (voz, guitarras y programación) y Belly Hernández (piano, teclados y programación). Tuvieron varios momentos épicos, especialmente con sus éxitos Cualquier Otra Parte y La Tormenta de Arena, que eligieron para despedirse.

El dúo de house funky Justice, formado en 2003 en París, Francia, por Gaspard Augé y Xavier de Rosnay, presentó su album Woman (2016) ante una multitud que no paraba de bailar y convulsionarse con su electroclash.

Bastille, grupo de synth-pop de Londres, Inglaterra, cuyo frontman, cantante y compositor, Dan Smith, triunfó con la versión de (Rhythm) Of the Night, originalmente de Corona, y su propio éxito Pompeii. Se supone que lanzarán un nuevo álbum en 2018, pero ni siquiera el nombre de dicho trabajo ha sido anunciado todavía.

También de Londres, el grupo indie de rock alternativo Wolf Alice, liderado por Ellie Rowsell, presentó su segundo álbum Visions of a Life (2017), dándonos momentos para el recuerdo, especialmente al comienzo, con canciones como Your Loves Whore, Yuk Foo y Beautifully Unconventional, y Moaning Lisa Smile al final.

Parquet Courts, de Brooklyn, Nueva York, trajo al FIB 2018 su sexto trabajo Wide Awake! (2018) repleto de rock garaje de alta calidad.

El grupo de soul psicodélico King Khan & The Shrines, desde Berlín, Alemania, presentó su octavo álbum Idle No More (2013) con un concierto que valió las pena no perderse por la cantidad de melodías pegadizas y bailables que nos regalaron.

Y esto fue ayer la ceremonia de clausura del FIB 2018. Uno de los mejores carteles, junto con una excelente producción, organización, logística, transporte, seguridad, el sol, la playa… más un pase de nada menos 8 días para camping, hacen del FIB Benicàssim la mejor opción para convertir el simple hecho de ir a un festival en las mejores vacaciones y posiblemente la mejor experiencia de tu vida.

La organización del festival ya está trabajando en el FIB 2019 (las entradas anticipadas estarán a la venta pronto)… ¡y nosotros ya estamos soñando con la edición del próximo año!

 

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